¿Qué es?
Con el tiempo aparecen líneas de expresión, arrugas y una pérdida progresiva de volumen y definición. No todas tienen el mismo origen, así que el primer paso es leer el rostro completo —estructura, musculatura y proporciones— antes de decidir nada.
Según esa valoración, el rejuvenecimiento facial puede combinar neuromoduladores para las líneas de expresión, rellenos dérmicos para reponer volumen y técnicas de bioestimulación. Se planifica de forma individual y progresiva, buscando un resultado natural que respete tus rasgos.